El radar situado en la carretera de Caboalles, a la altura de los accesos a Lorenzana, ha sufrido en las últimas horas un ataque que ha provocado importantes daños en parte de su estructura. El acto vandálico ha dejado un agujero considerable en la instalación y ha inutilizado parte de la misma. Los hechos se produjeron durante la tarde del jueves. Por el momento, las investigaciones llevadas a cabo no han permitido identificar al responsable de los daños, por lo que el autor o autores del ataque continúan sin ser identificados. El dispositivo se encuentra ubicado en el punto kilométrico 7,1 de la carretera CL-623, en un tramo cuyo límite de velocidad está establecido en 90 kilómetros por hora. Se trata de una zona con una importante circulación de vehículos al constituir uno de los principales accesos a Lorenzana. La instalación del radar se llevó a cabo en septiembre de 2025, aunque durante sus primeros meses permaneció sin emitir sanciones. Desde entonces, el dispositivo forma parte del sistema de control de velocidad instalado en este tramo de la carretera. Los desperfectos ocasionados han afectado directamente a la estructura del radar, en la que ahora puede apreciarse un agujero de considerable tamaño. Las circunstancias exactas en las que se produjo el ataque y la identidad del responsable deberán determinarse a medida que avance la investigación.